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martes, 31 de julio de 2012

Muerte Obesa ....

Muerte obesa: Hay que sacar el cuerpo por la ventana, no cabe por la puerta ...

Jorge un joven de 28 años murió de 220 kilos en Edomex, por el peso su funeral y entierro fueron caros, al llegar a Puebla donde los sepultarían no había lugar para él. Así es la realidad de los muertos con obesidad.
Josué Huerta
Estado de México
02 de noviembre 2011 09:32
Ser obseso tiene sus consecuencias y dificultades no solo en la vida sino también en la muerte.

Cuando una persona de un peso promedio (70 a 90 kilos) fallece, los gastos funerarios son de un mínimo de 6 mil 500 pesos, mientras que el costo para inhumar a un individuo con un peso mayor a los 100 kilos se eleva de 12 mil hasta 40 mil e incluso 50 mil pesos, este último en un servicio de lujo.

César Omar Ramírez es propietario de la funeraria Nuevo San Agustín, una de las más reconocidas en el municipio de Ecatepec. Comenta que él realiza un promedio de 20 servicios por mes, de éstos 11 son de cadáveres con sobrepeso y tres de ellos son de sobrepeso extremo, es decir obesos. Reconoce que este tipo de casos van en aumento.

Y no es para menos, de acuerdo con el listado de las 10 enfermedades que matan a los mexiquenses, al menos cuatro de ellas están relacionadas con la gordura en exceso, tal es el caso de la diabetes mellitus, las enfermedades isquémicas del corazón, cerebro vasculares e hipertensivas.

Tan solo la diabetes mellitus mata a 10 mil 875 habitantes del Edomex al año y por supuesto es uno de los padecimientos mayormente relacionados con la obesidad.

La primera razón por la que la muerte de una persona con sobre peso en exceso es más cara es la movilidad del cadáver. Y es que mientras el cuerpo de una persona de medidas comunes requiere de dos personas para moverlo, el de un individuo obeso requiere de hasta seis.

Alfonso Ramírez otro de los propietarios de la Funeraria San Agustín comenta a EL UNIVERSAL Edomex que hace un par de meses, en un edificio de San Juan de Aragón, Ecatepec, tuvieron que bajar el cadáver de un hombre con sobrepeso extremo de un tercer piso.

La operación requirió del esfuerzo de cinco personas “hay veces que a las personas obesas, no hay otra opción que bajarlas con arneses, y desde la ventana”.

Otra de las causas del encarecimiento de los servicios funerarios para gente obesa es el ataúd, pues éste no puede ser uno común pues de desplomaría o simplemente no cabría.

Omar Ramírez explica que los ataúdes para personas que superan los 100 kilos se les denomina en el argot funerario como “de tambora” que es más grueso en la base, es 40 o 50 centímetros más ancho que los convencionales y viene más reforzado en el metal o madera.

“Para cadáveres de 90 a 130 kilos se utiliza media tambora y para aquellos de 140 a 220 kilos el ataúd es de tambora completa”, señaló.

En promedio el ataúd normal, económico, tiene un costo de 2 mil 800, mientras que el espacial para cadáveres pesados es de 3 mil 800 (precio austero).


Omar Ramírez recuerda el caso de Jorge, un joven de 28 años de edad que pesó 210 kilos al momento de morir, lo recuerda como el caso más extremo. Cuenta que lo tuvo que llevar del Edomex hasta Puebla, su tierra natal, donde sus familiares tardaron para encontrar un cementerio donde los quisieran sepultar, debido a sus dimensiones.

La tercer causa para el encarecimiento de los servicios funerarios para gente con sobre peso extremo es la cremación. Y es que resulta que en la Zona Metropolitana del Valle de México existen cuatro hornos crematorios, dos de ellos y los más recurridos en el Distrito Federal, estos son el IZAS-Cremación Iztapalapa y el segundo Grossman.

En el caso de Grossman, señala Alfonso Ramírez, no admiten cadáveres de gente obesa pues la grasa de sus cuerpos tarda en quemarse hasta 40 minutos más que la de un fallecido de peso promedio y por ende arroja fumarolas mucho más prolongadas.

“Sé que los vecinos de Grossman, que se encuentra en la colonia Doctores, tiene problemas con el humo que arroja la incineración”, señaló.

La cremación de un cuerpo de peso común tiene un costo promedio de mil 800 pesos, mientras que el de uno con sobre peso ronda los 2 mil 300 a 2 mil 500.


Por otra parte la sepultura de los cadáveres superiores a los 120 kilos aumenta pues en los cementerios, sean públicos o privados, se cobra por las dimensiones de terreno del que se vaya a disponer.

“A los del cementerio se les dice que será para una tambora, ellos ya saben que se trata de alguien con sobrepeso, así que ocupan de 40 a 50 centímetros más de ancho para cavar la fosa”, señala el propietario. El costo para estas inhumaciones es de mil pesos más, dependiendo del cementerio.

De acuerdo con el último conteo sobre natalidad y mortandad en el estado de México, realizado por el INEGI. se determinó que en esta entidad mueren por año 63 mil 389 personas, aún no hay un dato de cuántos de éstos fueron obesos.

Fuente: Periódico EL UNIVERSAL, Edomex

3 comentarios:

  1. yo por eso pediré que me cremen así uno ahorra espacio... jeje

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  2. Pero checa que los de los servicios funerarios se niegan a cremarlos, porque tardan 40 minutos más y los vecinos de los crematorios protestan por la humareda. Mejor pongámonos a comer lechuga con agua mineral... urgh. :S

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  3. Pero checa que los de los servicios funerarios se niegan a cremarlos, porque tardan 40 minutos más y los vecinos de los crematorios protestan por la humareda. Mejor pongámonos a comer lechuga con agua mineral... urgh. :S

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